Crecimiento Personal desde la Esencia Cristiana

Guardar

Guardar

Guardar

Guardar

Guardar

Guardar

Guardar

Guardar

 
 
 
 

Miércoles, 13 Junio 2018 12:14

¿Cuál es tu PROPÓSITO al hacer las cosas?

Cada día estoy más convencida de que es fundamental tener claro nuestro Propósito.

 

El propósito de vida, sí, pero partiendo del propósito por el cual hacemos las cosas. Desde dónde hacemos las cosas.

Hay personas que creemos que nuestra vida tiene un sentido, un porqué y un para qué. Que no hemos sido creados porque sí, sino que hemos venido para hacer algo.

Básicamente, yo creo que estamos aquí para hacer el camino de vuelta a casa (Dios), y de ese camino o ese viaje, como prefieras llamarlo, va surgiendo todo lo demás: Los obstáculos, las circunstancias, las personas adecuadas, también las alegrías y las temporadas de calma, los desiertos personales, los retos, las oportunidades...

 

¿Qué pasa si eres de las personas que crees que la vida no responde a ningún sentido especial?

¿Has de quedarte entonces con las manos vacías y sin un rumbo?

Por supuesto que no. Está en ti encontrar la dirección que deseas para tu vida, llenarla de sentido y de propósito. Está en ti hacer que tu existencia se llene de valor. De un valor único.

Cada día estoy más convencida de la importancia de hacer un repaso exhaustivo por nuestras creencias, por nuestros valores y fortalecer nuestras mayores virtudes. Tomar consciencia de nuestros defectos y pulirlos, aprender de ellos y transformarlos.

Además, hay circunstancias que nos hacen darnos más cuenta de que el viaje del autoconocimiento y el crecimiento personal, pasan por trabajar a un nivel espiritual y profundo, y por definir quienes somos. No podemos, en ese viaje, dejar a un lado los valores y tener claras nuestras raíces y cuales son los "innegociables" de nuestra vida.

En este mundo de relativismo moral, se hace cada día más urgente reconectar con los cimientos fuertes, con lo absoluto y no dejar resquicios para que lo CIERTO se vaya disipando hasta convertir en duda todo lo que contemplamos, pensamos, hacemos o creemos. Porque NO todo es relativo. NO todo es negociable, ni aceptable.

Cada día se hace más necesario y apremiante vivir de manera COHERENTE a quienes somos, a nuestros valores y que tratemos de dar a cada instante lo mejor que llevamos dentro. Fieles a nuestra esencia. A nuestro Propósito.

 

¿Qué me responderías a esta preguntas?

  • ¿Qué es cierto para ti?
  • ¿Cuáles son los cimientos de tu vida?
  • ¿Cuáles son tus valores irrenunciables?

 

¿Alguna vez te has parado a pensar en estas cuestiones?

 

Hace algunos meses, me dediqué a una reflexion que nunca antes había hecho, basada en la pregunta de por qué estaría dispuesta a dar la vida. Si lo que da sentido a mi vida y aquello que amo me importa tanto y hasta qué punto.

Si mis valores, mis certezas y aquello en lo que creo tiene un carácter relativo o absoluto, cómo influye en mis decisiones, hacia donde me lleva....

Responder a esas preguntas me llenó de paz.

No me refiero a que debamos morir por nuestras convicciones, ¡o si!, nunca se sabe, pero dar la vida es algo mucho más complejo. Me refiero a entregar la vida, a emplear el tiempo, las fuerzas, las ganas, a poner todo el corazón en lo que para ti es SAGRADO e irrenunciable. Innegociable. ¿Tu Propósito lo es?

Porque no sólo debemos aprender a responsabilizarnos de nuestra vida, de nuestras decisiones, de nuestros resultados y de las consecuencias de nuestros actos. No solamente debemos darnos cuenta de que no hay culpables ante las cosas que no nos gustan. No solamente debemos tener claro nuestro propósito de vida, sino que este mismo propósito se hace mucho más fuerte cuando sabemos que lo defenderemos y lo llevaremos hasta las últimas consecuencias, y que nuestra vida se llenará de sentido cuanto más llevemos a término ese propósito, porque será el propósito mismo el que de sentido a nuestra vida.

Cuando sabes por qué estás dispuesto a morir, o a emplear tu vida, ésta adquiere un nuevo color. Entonces ya no se trata de que el propósito se centre en que tengamos que HACER algo en concreto. No es un actividad. No es una profesión.

El propósito es un SENTIR. Una actitud interna.

El propósito nace en la INTENCIÓN Y EL DESEO DE SERVIR.

Lo demás, todo lo demás, únicamente son "maneras" de servir, y ahí sí entra la actividad, la profesión. Dar respuesta a la pregunta de ¿qué vas a hacer con el deseo, cómo lo vas a dar movimiento? ¿Cuál es tu VISIÓN?

 

Lo primero de todo es profundizar en:

  • ¿A quién quieres servir?
  • ¿Por qué quieres hacerlo?
  • ¿Cuál es tu intención?
  • ¿Desde dónde nace esa intención?
  • ¿Qué parte de ti alimenta tu propósito?
  • ¿Qué puedes perder?
  • ¿Qué vas a ganar?
  • ¿Cuáles son las maneras en las que puedes cumplir o desarrollar tu propósito?

Por ahora, te dejo estas preguntas para la reflexión. Espero que las des una vuelta, y si deseas, estaré encantada de que lo compartas conmigo.

Si te ha gustado, comparte este artículo con tus contactos

 

Y si deseas, puedes leer la sección que hice para mi web en la que expongo mi Misión y Visión.

Accede pulsando en la siguiente imagen:

 

Recibe un fuerte abrazo!

 

 

Published in proposito

Únete a la Familia Virtual

Reserva tu Espacio Conmigo

Visita mis otras Páginas Web

Visita el Blog de Mundo Vida

Acceso Directo

Rosario de los No Nacidos

Mis Libros

AVISO LEGAL

Política de Privacidad

separador 01

Contacto

Isabel Cortés del Valle

www.guiadevidaycoaching.com
Isabel@guiadevidaycoaching.com
Telf: 635 058466
Santander - Cantabria

 

Sígueme en R.R.S.S